miércoles, 28 de marzo de 2018

Aclaraciones al artículo “SELECCION DEL  CANARIO DE RAZA ESPAÑOLA. CLUB ITALIANO DE LA RAZA ESPAÑOLA”
      He leído el artículo del Club Italiano de la Raza Española sobre la Selección del Canario de Raza Española y que firma Ferran Gironés Limeres. En él, textualmente se dice:
         Es evidente que hasta principios de los 80 la raza española no se caracterizaba por una gran pureza, había esencialmente dos líneas, verde y amarilla, y era muy raro verlas cruzadas entre ellas.
        Analizando estas dos líneas vinculadas al color se puede ver cómo normalmente el verde es más corto, de cuerpo, cuello, cola y pata y con amplio pecho, mientras que el amarillo que tiene el cuerpo más delgado, el cuello mejor definido, las patas y la cola más larga y la posición más vertical. Son rasgos evidentes de cómo la línea verde desciende del canario salvaje y la línea amarilla del hosso.
 

          Con el cruce de las dos líneas y, por lo tanto, de las características relativas, se logró un importante punto de inflexión en el trabajo de selección. En primer lugar, el intercambio de sangre puso fin a los graves problemas causados por la consanguinidad demasiado estrecha y prolongada, la gran mayoría de los ejemplares procedían de unos pocos criaderos donde la idea era mantener el tamaño pequeño, por lo que el canario debería sufrir hambre y acoplar siempre intenso para intenso.
        No puedo estar más en desacuerdo con lo escrito. No sé de dónde habrá obtenido la información ni a qué zona de España se refiere si es que está hablando de algún lugar concreto, pero mis recuerdos no coinciden con los suyos.
        En los años 70 los canarios de Raza Española eran muy escasos. Alvaro Guillén, por entonces presidente de una sociedad madrileña cuyo nombre no recuerdo exactamente,  instauró un premio especial para la Raza Española, con el fin de fomentar su cría. En las exposiciones más concurridas se veían muy pocos ejemplares (siempre menos de 10) y siempre eran de color verde, color que era el normal en casi todas las razas de canarios que no fueran de color. Los timbrados y los roller eran prácticamente todos verdes y no estaban cruzados con el canario salvaje.

 
 
 
           
Cuando en los 80, y posteriormente, se empiezan a criar los canarios de postura, el Raza Española empieza a verse más y el problema de entonces eran los mestizajes. La idea es que tenía que ser pequeño y por ello se cruzaba con el verdecillo y con el cantor de Africa, cruces que daban hijos fértiles y así se pretendía tener canarios pequeños. Pero aparecían otros problemas: forma de cabeza inadecuada, cuello inexistente, pecho y espaldas amplias. Los jueces castigábamos duramente estos ejemplares, llegando a descalificarlos cuando eran muy evidentes los signos de mextizaje. En las charlas que dábamos en las sociedades, así como en las conversaciones con los criadores, insistíamos en la necesidad de la selección.
        Se abusó del cruce de intenso por intenso, tanto que aparecían zonas calvas, pero los canarios se fueron acortando y estrechando. Y los canarios seguían siendo predominantemente verdes por dos motivos: porque al ser oscuros parecían más pequeños y porque no había ninguna otra raza de postura con la que poder cruzarlos ya que el Hosso era practicamente desconocido en España.
 
 

        Poco a poco iban apareciendo cada vez más canarios píos y de ellos fueron saliendo los canarios amarillos. Los canarios blancos y algunos marfiles se obtenían con cruces con canarios de color de tamaño lo más pequeño posible y posterior selección de los resultados de echar esos canarios con otros de Raza Española.
       Nunca he conocido a ningún criador que diese poca comida a sus Raza Española para que creciesen menos. Lo que se hacía era seleccionarlos, escogiendo las hembras más pequeñas para la cría pues se decía que al ser pequeñas, esas hembras ponían huevos más pequeños y  de ellos nacían ejemplares de pequeño tamaño.
        En este artículo se dice que desafortunadamente no se siguió ninguna metodología ni se ha guardado registro del proceso utilizado. En eso tiene toda la razón. No había ningún club especializado y la metodología de la cría se reducía a las ocurrencias o comentarios de diversos aficionados. En algunas zonas de España había cierta afición y los criadores podían compartir sus experiencias e intercambiar ejemplares. Que yo sepa no ha habido ningún Dawans ni ningún Zingoni del Raza Española que nos haya dejado escrito todo el  proceso seguido.

sábado, 17 de febrero de 2018


El Norwich: La muda y la alimentación con colorante
Chris Goodall

El criador Chris Goodall nos relata en este artículo su experiencia en la cría del Norwich, sobre todo en lo referente a la muda y a la coloración de las aves. Las orientaciones que da son solo eso, orientaciones. La cantidad varía de unos productos a otros, pero lo que sí es válido es el proceso general seguido. 

 
         Después de que los jóvenes se separan de los padres, permanecen en las jaulas de cría hasta que cumplen seis semanas. Durante todo este tiempo se les alimenta con la comida con la que fueron criados, es decir, pasta de huevo y semillas remojadas. En este periodo beberán grandes cantidades de agua y se debe tener cuidado para asegurarse de que siempre haya alimentos frescos disponibles.

            A las seis semanas de edad se pasan a una voladera grande, donde permanecerán hasta que la muda esté casi terminada. En esta etapa se empieza a dar a los jóvenes comida seca. La avena machacada, la colza y la adormidera se dan además de la pasta de huevo y las semillas empapadas. El alpiste se añade a la dieta una semana más tarde.

         Es vital durante la muda proporcionar una dieta que ayude a sus canarios a producir la calidad de la pluma deseada. El emparejamiento selectivo de los padres determinará 3/4 de la calidad de la pluma. Una dieta balanceada, rica en proteínas, que suministre aminoácidos esenciales es necesaria para producir un plumaje de calidad. Las semillas germinadas, los huevos duros y las semillas de girasol tienen un alto contenido de aminoácidos. El alpiste es muy valioso en esta época del año, ya que contiene silicio en la capa marrón de la semilla, y entra en el torrente sanguíneo en pequeñas cantidades para ayudar en la fabricación de plumas.            

 
         Se pueden agregar vitaminas adicionales de productos comerciales a la dosis recomendada o darles una fuente natural de vitaminas como dientes de león, espinacas, lechuga, manzana, etc. Las semillas oleaginosas como el negrillo, el cañamón y la linaza se pueden agregar a la dieta en pequeñas cantidades. Estas semillas proporcionarán el aceite extra que es necesario para el brillo de las plumas.

         Los pollos comenzarán a mudar a los 8 a 10 semanas de edad. Las nuevas plumas reemplazan a las viejas siguiendo un patrón definido, comenzando a lo largo del pecho y la espalda, terminando con el cuello y la cabeza.

            El proceso de muda de las aves adultas está controlado por hormonas. Debido a sus diferentes hormonas, el macho perderá su impulso sexual y dejará de cantar, y en general comienzan a mudar antes que la hembra. Algunos consejos que ayudarán a una muda exitosa son: proporcionarles baño diario y una temperatura constante, esto es beneficioso para ayudar al crecimiento y la condición de las nuevas plumas. 

 
         Finalmente, aunque las aves necesitan mucho aire fresco y buena luz, es aconsejable que a las aves que están mudando no les dé el sol directo. El objetivo es que las aves que mudan tengan un buen color uniforme y todos sabemos el efecto blanqueador que el sol puede causar. Esto nos lleva a la alimentación que hay que dar para obtener un buen color.

         Los canarios Norwich que se presentan en las exposiciones han sido alimentados con colorantes desde la década de 1880. Al principio se usó la pimienta caliente de Natal, y luego se empezó a usar pimienta de Cayena preparada de la planta de Capsicum. Este método, en mi caso, implicaba mezclar cuatro partes de huevo con una parte de pimienta con un poco de aceite de oliva para mezclar bien la pimienta en la comida de huevo. Lo usé hasta que apareció la Canthaxantina a principios de los años 60.

         Recuerdo la primera vez que vi un Norwich en una exposición alimentado con este nuevo producto. Fue en Kings Lynn C.B.S., aproximadamente en 1963 y las aves pertenecían al Dr. Smither de Peterborough. Las aves tenían un color muy irregular y tenían un color oxidado quemado debido a que el agente colorante se había dado en demasiada cantidad y no de forma regular en las comidas. Esto todavía se ve en las exposiciones de hoy, ya que hay aficionados prueban la alimentación para el color por primera vez. Por lo general, lleva un par de años dar con las cantidades correctas.

 
         El antiguo método con la pimienta de cayena todavía se puede usar hoy en día, pero la mayoría de los criadores usan un producto vendido bajo la marca Carophyll Red. Este es un producto soluble en agua y puede usarse con los alimentos o con el agua. Yo utilizo ambos métodos y paso a describir como lo hago.

            El primer día les echo el carophyll en el agua. La razón que indiqué en el último párrafo dije, "intentaré describir", es porque es difícil dar cantidades exactas ya que la mayoría de la gente tiene un utensilio de medición diferente. Yo uso una cuchara de  2 2ml. que viene con Vydex Products, y una cucharada rasa de rojo carophyll se mezcla con 1,5 litros de agua caliente, no hirviendo. La mayoría de las personas aconsejan el agua hirviendo, pero creo que esto hace que el Carophyll se separe y en cuestión de horas se hunda y se quede en la parte inferior.

         En el segundo día, coloreo en la comida. Mi mezcla está preparada de la siguiente manera. 10 gramos de Carophyll Red se mezcla en un molinillo de café con 450 gramos de la comida de huevo que se utiliza durante la temporada de cría. El Carophyll se debe mezclar uniformemente hasta que su consistencia sea de un polvo grueso. Una parte de esta mezcla se agrega luego a seis partes de comida para huevos, se agrega agua fría para que se desmigaje y se la da a razón de 1 cucharadita por ave. Cuando se agrega agua fría a esta mezcla, los alimentos con huevo se verán igual que cuando se los dio a sus crías. Si agrega agua tibia, la pasta se pondrá rosada.

 
El tercer día no reciben ningún agente colorante. En este día reciben una mezcla de partes iguales de semillas de salud y avena con adormidera a la que se le ha añadido aceite de pescado la noche anterior para empaparse. Cada ave recibe 1 cucharada colmada. Se recomienda una cucharadita de aceite de pescado por cada 450 gm. de semillas, a la que agrego la misma medida de un producto multivitamínico y mineral comercial que se adherirá a la semilla aceitada.

          Esta secuencia de tres días continúa hasta que las aves solo tienen el cuello y la cabeza para mudar. Luego se retiran del aviario y se enjaulan por separado. Desde entonces hasta el final de la temporada de exposiciones, se les alimenta con alimentos de color comenzando con una cucharadita cada dos días, y cuando solo tienen la cara para terminar, solo tienen media cucharadita cada dos días.

         Algunos criadores los colorean solo echando colorante en el agua, esto está bien si las aves mudan volanderas. No aconsejaría agua coloreada en las jaulas ya que mancha la madera o los barrotes. Si la muda se hace en jaulas, le aconsejo que use solamente alimentos de color a razón de una cucharadita por día durante dos días, y luego descanse un día. Si los excrementos de las aves son de color rosado a rojo, esto indicará que la intensidad del color de los alimentos es la correcta.

         Este es el peor período del año para el aficionado ya que las aves no están en su mejor momento. Sin embargo, vale la pena cuando un patito feo se convierte en un apreciado canario Norwich.

PARA OBTENER BUENOS BLANCOS

         Es mejor usar un macho blanco de buena calidad con una hembra nevada de color ante claro (Isabela), de plumas suaves y amarilla. Conserve los jóvenes que tengan la mejor pluma y la mejor forma. Si ha sacado algún machó échelo con una hembra de color ante claro, viendo que el blanco se mantiene y disminuye la cantidad de amarillo en la pluma de los jóvenes. Observe también que no empareja plumas duras con plumas duras o suaves con suaves. Producirá hembras blancas de buena calidad que se pueden acoplar con machos de calidad de color ante claro.
 
 

PARA OBTENER BUENOS CANELAS (BRUNOS O ISABELAS)

         Emparejar canela con verde, dándote machos verdes portadores de canela. Empareja un macho canela con una hembra de color ante claro (isabela) amarilla o manchada canela, dando machos verdes, algunos de los cuales, no todos, serán portadores de canela. Emparejar un macho de ese tipo con una hembra canela que te da machos canela, machos verdes portadores de canela y hembras verdes. No emparejar Canela con Canela con demasiada frecuencia, ya que debilita a los jóvenes, causa ceguera, crea un pájaro fino y con una pluma demasiado fina. Mantenga sus machos verdes portadores de canela. El mejor emparejamiento es de machos verdes portadores de canela con hembras canela.

 


sábado, 20 de enero de 2018


RAZA ESPAÑOLA: CUERPO Y TALLA

(Inversión de la valoración)

Italia Ornitologica junio julio 2011

Texto: Pasquale IOVINO

 
 
         Al observar la ficha de enjuiciamiento, nos damos cuenta de inmediato cuáles son las características principales que debe tener un canario "raza española": cuerpo y talla.

         En los últimos años ha habido varias discusiones sobre la necesidad de revertir la primera voz, que era el tamaño, y poner en su lugar el cuerpo.

         En apoyo de esta tesis, se ha destacado el CIRS (Club Italiano Raza Spañola), que siempre ha mantenido que un buen sujeto no es solo de pequeño tamaño, sino que contiene de manera homogénea todos los elementos mencionados en la ficha de enjuiciamiento.
 
 
         Al hacer un análisis detallado de la ficha de enjuiciamiento, está claro que a los elementos de tamaño y cuerpo se les asignan por separado veinticinco puntos, un total del 50% del puntaje final. Muchas veces se ha hablado de tamaño, que en conjunto identifica algunos valores, incluida la longitud no despreciable, que es decisiva para identificar el ideal estándar de un canario "raza española" canaria.
         Esto también se destaca en algunas reuniones de jueces, donde el tamaño se establece sobre los 11 cm.

         Específicamente, el estándar de raza establece que un buen sujeto debe tener una longitud lo más cercana posible a los 11 cm. y, afortunadamente, hoy vemos en las exposiciones canarios que cada vez más se acercan a esta medida.

         El mérito de esto es ciertamente del Comité Técnico que ha tenido mucho cuidado de no ir más allá de la longitud de 12.5 cm, aplicando penalizaciones a aquellos sujetos que se desvían del estándar y descalificando aquellos que van más allá del límite mencionado en beneficio de la raza y, evitando así un aumento exponencial de tamaño.

 
         Si es cierto que el tamaño, entendido como la longitud, sigue siendo un requisito muy importante, también es cierto que un canario raza canaria española también debe tener otras características, incluido el cuerpo.

         Un aspecto que condujo a esta inversión fue la necesidad de enfatizar el concepto y la importancia del cuerpo.

         El cuerpo que debe ser: "Cilíndrico y delgado, espalda fin, pecho estrecho, pero no como un cuchillo" es un requisito esencial para dar al sujeto la tipicidad requerida.

            La imagen típica, que se debe tener en cuenta, es la de un canario con una longitud de 11 cm con un cuerpo sin ninguna prominencia, es decir, cilíndrico, y con una cabeza proporcionada al sujeto, que se desprende del cuerpo de una manera clara, característica a mi parecer muy importante.

         Tales aclaraciones no quieren ser absolutamente una nota polémica, pero es necesario señalar que a veces, no tener en cuenta esta impresión previa, y evaluando separadamente las diferentes características, lleva a recompensar a ejemplares no adecuados que no ofrecen esa impresión requerida para esta raza.

 
         Mirando en las exposiciones, he tenido la oportunidad de ver algunos especímenes, que a pesar de haber obtenido puntajes excelentes, han pecado en cuerpo. Esta forma de evaluar la raza canaria española, en mi opinión, debe cambiar porque el sujeto debe dar una impresión de conjunto.

         Seguramente algunos jueces ven lo óptimo en esta carrera por conseguir el pequeño canario, dejando de lado otros factores que, en un contexto general, pueden marcar la diferencia.

         He visto ejemplares muy interesantes de canarios este año en Reggio Emilia y en el Campeonato Italiano en Parma, donde algunos de estos ejemplares eran indudablemente ligeramente diferentes del estándar.

         La necesidad de tener canarios cada vez más pequeños, siguiendo las tendencias del momento, ha llevado a algunos criadores a cruzar nuestra raza española con especies selváticas; a veces obteniendo buenos resultados, pero a veces mostrando una raza mixta de pobre resultado.

 
         Esto en mi opinión es perjudicial porque corremos el riesgo de volver hacia atrás en la selección.

         Este año, mirando por varias exposiciones, pude ver algunos ejemplares que mostraban características típicas de otras especies como el pico "particularmente oxidado", la cola "ancha", los hombros y el cuerpo "particularmente grandes".

         Lo perjudicial de tales cruces lo he podido ver por mí mismo en mi criadero cuando, hace algunos años, metí un macho fenotípicamente perfecto y apareándolo con una hembra de mi criadero, salieron crías de las cuales dos parecían F1 de verdecillo, con defectos obvios (cuello no marcado, espalda ancha y especialmente la cola ligeramente abierta), pero manteniendo la longitud en 12 cm.

         Pensando en la aleatorio del suceso, pero permaneciendo alerta, sin meter totalmente a los ejemplares en mi pequeño grupo de españoles, noté que el problema se repitió incluso con los descendientes.

 
         Estos sucesos me hicieron madurar la idea de que el tema en cuestión, aunque remotamente, provenía de algún acoplamiento con especies indígenas como el "Serinus canarius serinus", por lo que decidí eliminar a todos los ejemplares involucrados.
Esta experiencia me ha hecho madurar la idea de que tal vez sea mejor seleccionar estos canarios teniendo en cuenta factores relacionados con la genética, tanto las cualidades como los defectos en lugar de buscar la pequeñez en otro lugar como el cruce con otras especies.

         Esta deducción me lleva a pensar que es mejor buscar lo que quieres de aquellos ejemplares que están más cerca del estándar porque en ellos ya se ha hecho una buena selección genética y fenotípica.

         Otro elemento esencial para una proporción correcta del sujeto son las patas, incluso si en la planilla de enjuiciamiento tienen un puntaje bastante marginal (diez puntos), que como se dice en el estándar deben ser cortas y delgadas, con tibias apenas visibles, y en todo proporcionadas al ejemplar.

         El defecto debido a las patas largas y desproporcionadas que muestran la tibia exageradamente le dan al sujeto una posición como la de una pequeña zancuda y, por lo tanto, no son adecuados para la reproducción o la exposición.

 
         El defecto de las patas largas generalmente se resalta más en los canarios con un factor doblemente intensivo, ya que al tener un plumaje demasiado corto y adherido resalta desproporcionadamente la tibia.

         Para finalizar, puedo decir que el canario raza española de hoy ha tenido una tendencia inversa en términos de selección, por lo tanto, sin perjuicio de que el binomio esencial sigue siendo cuerpo - talla, la selección siempre debe estar orientada a los sujetos. de cuerpos delgados, con hombros estrechos en línea con la cabeza, que acompañados de un pequeño tamaño representan el ideal del estándar de la raza.

lunes, 4 de diciembre de 2017

PAREJAS DE LLARGUET
            La formación de las parejas es clave en la cría de cualquier raza de canarios. Siempre hay que tener en cuenta las características esenciales de la raza e intentar fijar dichas características. Veamos la idoneidad de algunas parejas de Llarguet.
           
              Estos dos canarios tienen una buena posición y un buen plumaje. El criador debe procurar que uno sea intenso y el otro semiintenso para que sea corto y apretado al cuerpo, y contribuya a la forma alargada del cuerpo. El pájaro pintado parece que tiene las patas más largas y los muslos más visibles, con lo que compensa las posibles carencias del otro en este aspecto. En lo que fallan los dos es en la cabeza – cuello. Este es grueso y poco marcado en ambos, aunque menos en el pintado. Si no se tienen más ejemplares entre los que escoger la elección es la menos mala, pues el pintado tiene mejor forma de cabeza y cuello algo más marcado. El problema es que los hijos posiblemente no salgan mejores que el padre, con lo cual esa carencia de una buena cabeza – cuello seguirá siendo deficiente en el criadero.
 
            Este es el emparejamiento típico de cuando no se tiene nada más que esta pareja. El canario blanco, por lo que se ve en la foto, es un mal Llarguet: cuerpo demasiado grueso, patas cortas y muslos casi invisibles, falta de cuello, plumaje demasiado abundante (posiblemente sea nevado). El amarillo parece un buen pájaro: fino, alargado, buen plumaje, cabeza pequeña, cuello marcado, patas largas y muslos visibles, … Lo ideal sería echar el canario amarillo con otro pájaro con sus mismas cualidades, o incluso mejores, para reforzarlas o mejorarlas. El pájaro blanco es un canario para deshacerse de él como reproductor.  Pero dicho esto hay que decir que la pareja está bien hecha pues los defectos del canario blanco se compensan con las cualidades del amarillo; todo lo que tiene mal el blanco lo tiene bien el amarillo.

            En esta pareja se juntan buenas cualidades en los dos ejemplares, con lo cual es muy posible que salgan reforzadas: la posición es buena en los dos, las patas son largas y los muslos visibles, el cuerpo es alargado y el plumaje parece apretado y bien adherido al cuerpo. Si el verde es semiintenso o muy poco nevado, los hijos seguirán teniendo un buen plumaje.  La cabeza parece pequeña pero el cuello no parece que esté lo suficiente marcado y que no es lo suficientemente fino. El criador, si quiere mejorar esta característica, deberá buscar un ejemplar con una buena cabeza y un buen cuello y utilizarlo como reproductor en su criadero. 

            Esta pareja de canarios reúne entre los dos muchas de las cualidades de la raza, pero las reúne por separado, por lo que se puede decir que es un modelo de emparejamiento de compensación. Los dos canarios parece que tienen buena posición, patas largas y muslos visibles, además de un cuerpo fino y alargado. Todas estas características saldrán más reforzadas en sus hijos. La cabeza y el cuello del blanco parecen mejores que el canario pinto y en este caso las deficiencias o puntos más débiles de uno vienen compensados por las cualidades del otro.  El ejemplar blanco tiene el plumaje abundante y en el pecho le sobresale un poco. El pintado parece que tiene un plumaje menos abundante y más apretado. Aquí también el defecto de uno viene compensado por la calidad del otro.


miércoles, 18 de octubre de 2017

EL CANARIO BORDER
Comentarios del Estándar de Excelencia del canario BORDER (3ª parte)
Artículo de la pag. Web del Border Canary Club of Victoria
 
POSICIÓN: semierguida, formando 60 grados, teniendo un porte orgulloso de la cabeza. 25 puntos
No se puede olvidar bajo ningún concepto la importancia de la posición. Esta característica atrae el 25% de todos los puntos. El tipo correcto y adecuado del Border depende en gran medida de la posición correcta.
Posición no totalmente correcta. No llega a los 60º.
 Si el pájaro pierde los 60 grados en cualquier dirección, la forma del pájaro cambia drásticamente. Si el pájaro está cerca del ángulo correcto, la cola está muy por debajo de las perchas y el pájaro parece alegre y se mueve libremente entre las perchas.
Posición correcta del cuerpo, pero la cabeza está ligeramente hacia atrás. Plumaje con demasiados cortes.
Hay que tener mucho cuidado con las cabezas que no se alinean correctamente con el cuerpo. En algunas aves, la cabeza se va ligeramente hacia atrás y no sigue la línea adecuada.
 
PLUMAJE - cerrado, firme, de calidad fina, presentando un aspecto liso, lustroso, con apariencia sedosa, libre de rizos. 15 puntos
No es fácil producir plumas de calidad estrecha, firme y fina. Es una característica que se cría en las aves, al igual que en cualquier otra característica del tipo y que depende en gran medida del emparejamiento adecuado. Cuando la pluma es estrecha, firme y fina, el borde tiene esta apariencia moldeada tan importante para la forma del Border. Es una alegría para la vista y, a menudo, separa a un campeón de los subcampeones. Plumas gruesas, rizos, cortes, cejas, plumas mal situadas, etc. deben evitarse a toda costa.
Plumaje perfecto con apariencia pintada (a lo mejor se ha retocado la fotografía para que  tenga esa apariencia)
 Cuando las plumas están colocadas como deberían, es difícil seleccionar las plumas individuales y el pecho, hasta las patas y la cola, toma una apariencia "pintada".
 
COLOR - rico, suave y puro, con el mismo nivel de intensidad (dentro de lo posible) en todo el cuerpo, pero hay que evitar una profundidad e intensidad del color extremas, tal como proporciona la coloración artificial. 10 puntos.
El buen color no es irregular. Está nivelado y es rico por todas partes.
 
 
 (El canario de la foto muestra un color irregular pues es claramente más intenso en unos lugares que en otros) Nunca muestra ninguna característica de que el pájaro haya sido coloreado artificialmente.
Muy buen color. Mal plumaje por esa raya en el cuello)
Un Isabela o un bruno no debe verse como un amarillo lavado. Las hembras amarillas a veces pueden llevar un muy pequeño grado de escarcha (nevado) y generalmente son de color más claro que los machos.
 
DIMENSIONES - la longitud ideal de un Border es de 152 mm (6 pulgadas). el ancho ideal del pájaro es de 42mm en los hombros. las desviaciones de la longitud ideal y del ancho son aceptables siempre y cuando sean  proporcionadas, y que se mantenga el tipo y la calidad.
El tamaño era, con mucho, el tema más polémico del canario Border en tiempos pasados. El "Modelo Thomas" anterior estipuló que el tamaño no debía exceder las 5½ pulgadas. Los problemas que esto causó superaron con creces los miserables 5 puntos que se asignaron anteriormente. El estándar de excelencia actual reconoce que el Border es un ave de tipo y calidad. Si el ave exhibe todos los atributos del tipo mencionado anteriormente y tiene esa "calidad", entonces es un verdadero Border. Sin embargo, las aves de gran tamaño a menudo carecen de calidad de plumas y no se considera que estén en equilibrio adecuado, ya que el tamaño de la jaula de exhibición se convierte en un factor limitante. La forma en que el pájaro se ve y se realiza en la jaula de exposición será el factor determinante cuando se evalúa el tamaño del pájaro. Sin embargo, un Border más pequeño (muy por debajo de los 152 mm de longitud) parece demasiado diminuto y nunca debería ganar en frente a otros ejemplares mayores.
El otro problema que es importante tener en cuenta es que las hembras generalmente son más pequeñas que los machos. Las aves que están alrededor de la longitud ideal que lleven todos los atributos esenciales descritos en el estándar de excelencia y estén en una posición de 60 grados, siempre deben ganar.
El canario Border ideal debe tener el ancho de los hombros alrededor de la marca de 42 mm. Con demasiada frecuencia, un pájaro se ve bien de perfil, pero cuando la jaula se gira y el juez mira al pájaro de frente, no hay suficiente ancho en los hombros. La forma del pájaro se parece más a una forma de salchicha y no se estrecha mucho desde los hombros, a través de las piernas hasta la cola. Esta es una mala falta. Como el ave es redonda, la profundidad del ave en los hombros también debe estar alrededor de la marca de 42 mm.


domingo, 10 de septiembre de 2017


POLEMICA SOBRE LA TALLA EN EL FIFE… y en el GLOSTER.
Ernesto Gracia

Responsable de Postura de la OMJ.

  Juez OMJ de Great Britain

 
 Se entiende que ante todo el canario Fife Fancy debe de presentar una forma redondeada, desde cualquier ángulo que se le observe, dentro de una talla ideal que se aproxime a los11 cm. El reto pues en la cría del Canario Fife de exposición es bien evidente cuando se considera que un gran número de Fifes presentan bien un exceso de talla o falta de redondez de cuerpo – y en bastantes casos ambos defectos conjuntamente. Sí a esto le añadimos otros tantos rasgos característicos de la raza, como pequeña y redonda cabeza sobre cuello bien marcado, exquisito plumaje y distintiva posición semi erecta, nos daremos cuenta de que, aunque el Fife Fancy es un canario prolífico a la hora de criar, son en cambio pocos los ejemplares criados que verdaderamente se asemejan al estándar ideal.
 
 
 No es mí intención en este artículo el describir este estándar pues este tema ya está sobradamente cubierto en muchos textos, artículos y, por supuesto, en el estándar oficial de la raza. Prefiero entonces concentrarme en aquello que, dentro del estándar de esta raza, considero es a menudo causa de debate entre criadores, expositores y, por supuesto, jueces. Me refiero a los conceptos de talla y cuerpo. De sobra es sabido que la talla debe de ajustarse a unos 11 cm desde la punta del pico a la punta de la cola, es decir que el Fife es un canario marcadamente diminutivo. A la vez, el Fife es un canario de forma y esta forma es notablemente definida por el cuerpo que debe de ser redondeado. Esta redondez, tipo pera, es especialmente apreciable sí se observa el ejemplar desde arriba, en una jaula de exposición puesta sobre el suelo. De esta manera podremos determinar sí el ejemplar verdaderamente muestra lo que para mí es una cualidad imprescindible y de máxima importancia en el Fife – anchura de hombros.
 
 
Considero que existe una tendencia algo generalizada a dejarse confundir en el apartado de talla por lo que yo pienso es la apreciación del volumen del pájaro. Es decir, que a más volumen del pájaro hay tendencia a apreciar más talla y por contra, a menor volumen menos talla. De ahí el eterno dilema de “bonito ejemplar, pero no lo suficientemente pequeño” (pájaro algo pasado en talla), “bonito ejemplar, pero no lo suficientemente redondo” (pájaro algo falto de cuerpo) ¿Cuál de los dos es mejor ejemplar? A igualdad de puntos el ejemplar más pequeño será declarado mejor ya que al comprobar planillas para el desempate nos daremos cuenta que en el primer concepto es decir talla, el ejemplar pequeño habrá obtenido más puntos.
 
 
¿Pero que pasa sí estamos en una situación fuera de concurso? ¿Cuál de los dos ejemplares declararíamos ser mejor? Seguro que se daría lugar a toda clase de debate. A mí modo de ver siempre tendremos que buscar el equilibrio del conjunto del pájaro, evitando así los problemas asociados con los extremos. De todas maneras, dado que este artículo refleja un pensamiento puramente personal, me atrevo con la pregunta. Para mí, como criador (insisto, como criador) siempre mejor valoraré, por supuesto dentro del conjunto de valores y lejos de los extremos, la redondez más que la talla, ¡pero ojo, siempre buscaré buena redondez con buena talla! Como juez la cosa se complica puesto que los puntos otorgados por el estándar a talla son 25, por sólo 10 para cuerpo. He aquí donde pienso que radica el verdadero dilema y tanto como criador o como juez considero que el estándar del Fife Fancy puede estar proporcionalmente descompensado en estos conceptos claves.
 
 
 Un buen ejemplar de Fife es esencialmente pequeño y redondo. Ahora bien, a la hora de puntuar el juez se ve obligado a dar más del doble de puntos a talla que a cuerpo (25 contra10 respectivamente). Aún siempre respetando el encanto de la pequeña talla de esta raza de canarios (tal y como la concibieron sus creadores escoceses y su estándar que así lo hace constar), pienso que se podría considerar restar 5 puntos de los 25 destinados a talla, para añadírselos a los diez de cuerpo. De esta manera pienso que el estándar podría quedar justamente y proporcionalmente compensado. El importantísimo concepto de talla todavía sería debidamente valorado, pero a la vez el para mí (y me imagino que para la inmensa mayoría de criadores del Fife Fancy) no menos importante concepto de cuerpo sería también más justamente y debidamente valorado sobre la escala de puntos del estándar. Considero que este cambio también podría en ocasiones facilitar la labor de los jueces. Cuando se ha de puntuar un Fife que tiene sobre los 11 cm de talla, ya se le otorgará sobre 23 puntos en este concepto. Esta alta puntuación de salida ya es una ventaja substancial que aunque bien se le resten los debidos puntos en el resto de los conceptos, todavía pesará en la puntuación final lo abultado de puntos en talla. Es de esta manera que pienso que el Fife pequeño y con pocas más cualidades, todavía en ocasiones queda por encima del Fife con mejores cualidades, aunque algo pasado en talla. Y así ocurre que, en ocasiones, ante tal des-compensación, algún juez pudiese optar por introducir su propio criterio de compensación restando más puntos de los que en un principio se considerase en el resto de conceptos para de esta manera, en el conjunto de conceptos, sea mejor puntuada la forma y característica redondez del Fife Fancy en relación a talla.
 
 
 Para substanciar esta postura personal que aquí presento, podemos referirnos también a una situación bien parecida, y a la vez inversa, que se da con la raza Gloster. En esta raza los dos conceptos de máxima importancia, cabeza/moña y cuerpo, aportan 20 puntos cada uno por tan sólo 15 aportados por talla. Sin embargo, la polémica y el debate se desatan ante un Gloster diminuto algo falto de cabeza/moña y cuerpo en competencia con un Gloster bien de cabeza/moña y cuerpo, pero algo pasado de talla. Sí nos hemos de atener al estándar, tanto el del Fife como el del Gloster, debería de ser premiado el de más pequeña talla en el Fife y el de más redondez en cabeza/moña y cuerpo en el Gloster. Pero la subjetividad y elementos propios de compensación son tal que no siempre ocurre así. ¡Menos mal! La polémica, que ya está servida desde hace años, continuará.