domingo, 9 de febrero de 2014

EL PROBLEMA HABITUAL DEL RAZA ESPAÑOLA:
 TAMAÑO Y FORMA DEL CUERPO
 En uno de los últimos números de la revista Italia Ornitológica ha aparecido un artículo titulado ¡Talla y cuerpo son cosas diferentes!  Me ha sorprendido el énfasis de la exclamación, aunque ya se ha dejado claro en numerosas ocasiones que la talla representa el tamaño pero con la  justa y armónica relación de todas sus partes. Como puntualiza el autor, en el cuerpo de un canario se distinguen tres ejes: longitudinal, transversal y sagital que tomados de dos en dos general los planos: frontal, sagital y transversal. Por lo que la talla es el tamaño en tres dimensiones (longitud, anchura y profundidad) que nos da idea del volumen total del canario.
El autor prosigue: “un Gloster es un canario de pequeña talla, mientras que el Scotch es de gran talla, a pesar de lo cual los dos tienen el mismo volumen; el Gloster y el Raza Española tienen la misma longitud, pero su volumen es diferente”, y esto está claro.
Básicamente me parece que el autor identifica el tamaño con el  volumen, por lo que, concluye, "lo que importa es la impresión general que se hace el juez sobre el volumen, y no la impresión que hoy, de forma incorrecta, se dice que se hace el juez sobre el tamaño”.  
Esta idea está confusa y no saca de dudas. En los canarios de postura las dimensiones entran en los diversos considerandos: talla, cuerpo, forma, espalda, cabeza y similares.
 El tamaño, entendido como la longitud, es el único elemento para el que se cita el tamaño real en centímetros, y no se describe como relación entre las otras dimensiones que entran en los apartados de cuerpo y/o forma y similares. Para estos otros apartados se emplean indicaciones generales como grande, ancha, redondeada, llena, pequeño, estrecho, delgado,… pero siempre sin ninguna indicación de medición real en centímetros. Podemos cuestionar si los criterios para juzgar son los adecuados o si la importancia que damos a los diferentes aspectos es la correcta, etc. pero expresar la talla en centímetros es una de las pocas cosas simples y claras que tenemos.
Si en los criterios de juicio existen los dos apartados de “talla” y “cuerpo-forma” significa que se está hablando de dos características distintas. A parte de la talla, todas las otras indicaciones en los diversos apartados, definen perfectamente la forma del cuerpo, por lo que un Gloster no será nunca o Españolito o un Hosso, y por lo tanto esas indicaciones son suficientes. Cualquier otra elaboración o definición geométrica, aunque sea elegante y estimulante de estudiar y analizar, como la que presenta el autor del artículo mencionado, me permito considerarla no indispensable y potencialmente engañosa. 
Para el canario de Raza Española, en los criterios de enjuiciamiento de la FOI (Federación Ornitológica Italiana), las definiciones de talla y cuerpo son de una claridad cristalina. Se puede discutir, como de hecho se discute, si se debe privilegiar un canario cortísimo o un canario de espalda estrechísima, pero aunque la talla se defina como la longitud, y el diámetro trasversal pertenezca al cuerpo, no hay ninguna duda.  
Según mi opinión, la longitud, porque es más fácil de definir y de valorar, debe ser prioritaria, y el mínimo de la especie permanecer en los fatídicos 11 cm, con penalizaciones para las longitudes superiores, y definir como “fuera de talla” cualquier longitud que supere los 12,5 centímetros. Estas medidas no son del todo realistas, pero seguramente son un objetivo para el futuro, y una disuasión para el presente, y no llegar a ver Españolitos finos como un lapicero pero de un palmo de largos. 

En conclusión, concediendo que talla y longitud no son perfecta y exactamente sinónimos, no me parece adecuado seguir con esta discusión. Basta con que las normas sean claras y los enjuiciamientos trasparentes. Como se dice, las opiniones son siempre opinables, pero  que los jueces, que pueden, decidan lo que deben.

Luigi Tagliani

lunes, 18 de noviembre de 2013

EL IRISH FANCY
         Esta reciente raza de  canarios se ve cada vez más en las exposiciones, y sobre todo en las  internacionales. El Irish gusta porque además de su pequeño tamaño, posee armonía de forma, toma fácilmente la posición erguida, tiene un plumaje adherido, brillante y rico de lipocromo, cría fácilmente y posee buen canto. Recordamos que en los inicios de los años 70 el Irish Fancy se exponía en Irlanda con el nombre de “Irish Roller”, aunque más que por sus dotes canoras ya era apreciado por sus peculiares características de forma y posición.
         En 1974 algunos criadores del Condado de Wexford se reunieron en Dublín con cinco jueces de la “Sociedad de Avicultura de Irlanda” y fundaron una sociedad ornitológia específica, la “Irish Fancy Canary Society” con la finalidad de estabilizar y difundir la raza. En aquel momento se redactó el primer estándar de este nuevo canario de forma y posición. Dos de las características principales del estándar fueron subrayadas con un énfasis particular, la forma alargada y la posición erguida.
                  El Irish Fancy debe ser un canario de pequeñas dimensiones (longitud ideal sobre 12,7 cm) y tener un cuerpo ahusado, alargado, bien proporcionado, fino y elegante. La espalda, armoniosamente redondeada, debe tener una anchura de 3,3 cm. 

 El pecho debe tener una leve convexidad, en armonía con el aspecto alargado, pero no flaco, del canario.

         El Irish tendrá un plumaje sedoso, que defina claramente el contorno del pájaro y que tenga un color natural hermoso y brillante.

         La posición también es un elemento fundamental: debe ser semierguida respecto al posadero, oscilando entre los 65 y 75 grados. La cola será cerrada y estará en línea con el cuerpo. Las patas de longitud mediana, ligeramente flexionadas y con la tibia visible.
 
         Veamos ahora la cabeza, a la que se concede la mayor puntuación (25 puntos) y que aún no ha alcanzado el máximo nivel de calidad exigido por el estándar: la cabeza debe ser pequeña y bien proporcionada al cuerpo; vista de lado es armoniosamente redondeada y claramente diferenciada del cuello. La frente, redondeada, no debe formar acabar muy repentinamente en el pico, sino que se debe aproximar a él gradualmente, tampoco debe ser abombada por encima de él. Las mejillas, cuando se ve de frente parecen planas y las cejas inexistentes. El pico debe ser corto; los ojos bien visibles. Se recuerda que la cabeza es fundamental y decisiva en esta raza, y que la cabeza del Irish no debe ser parecida a la del Fife Fancy”
 
         Los defectos son: cabeza gruesa, no destaca claramente del cuerpo, mejillas tipo Fife; cuello grueso, no visible; presencia de cejas tipo Fife; pico grueso.  El estándar irlandés, cuando habla de la cabeza dice: cabeza pequeña, estrecha, nítida, pico pequeño y ojos que destacan claramente.

 
         Mr. O’Kane, famoso criador y juez irlandés, vicepresidente y secretario del Irish Fancy Canary Club del Ulster, ha explicado con detalle el significado de los términos pequeña, estrecha y nítida, referidos a la cabeza del Irish.
         PEQUEÑA: el canario debe tener una cabeza pequeña, pero siempre en proporción respecto al cuerpo, en armonioso equilibrio con el mismo.
         ESTRECHA: mirando la cabeza frontalmente desde el pico, la cabez debe ser estrecha, no amplia como la del Fife. Debe haber un pequeño realce por encima de la parte superior del pico para originar una pequeña frente.
         NITIDA: para mostrar un perfil elegante y con ojos bien visibles.
Según Mr. O’Connor, el defecto más frecuenta en la cabeza del Irish es la cabeza plana, sin la pequeña frente por encima de la base del pico, que también afecta a la posición del ojo, que no está centrado y está más próximo al vértice de la cabeza. No tiene que haber cejas. Consideramos que la elegancia de la cabeza se favorece con el pico pequeño, corto y con un cuello evidente que la destaca del cuerpo.
         La condición representa el 15% del total y resulta ser particularmente importante para el Irish. Esta característica se describe en el estándar: Perfecto estado de salud y máxima limpieza. En el estándar se destaca: hay que tener presente que este apartado se evalúa con 15 puntos, porque la limpieza y brillo del plumaje son determinantes para  que el Irish Fancy manifieste mejor las otras importantes características del estándar (cuerpo, posición, plumaje). El Irish es el único canario de forma y posición lisa en el que la Condición General se evalúa con una puntuación tan elevada de 15 puntos, mientras que en las restantes razas  la puntuación oscila entre 5 y 10 puntos.
         Esta valoración parece demasiado alta y no bien justificada. Los irlandeses insisten en que la Condición General es muy importante, ya que condiciona todas las otras características del canario. Hay federaciones y clubs que proponen bajar la Condición a 10 puntos y aumentar de 15 a 20 la puntuación del Cuerpo.

Traducción y adpatación del artículo de

Gianluca Todisco – Claudio Capozzi – Nicola Giordano

 de la Comisión Técnica Nacional.

domingo, 20 de octubre de 2013

EL COLOR EN LA RAZA ESPAÑOLA

La raza española comenzó como un canario básicamente verde,  en cuanto está  estrechamente vinculada a la forma ancestral, pero sabios criadores han logrado insertar en esta ave, al igual que en muchas otras especies, nuevas mutaciones resultado de los estudios genéticos y una cuidadosa selección.
Las mutaciones de colores han afectado a casi todas las especies de aves criadas, desde  los indígenas a los exóticos, desde los  canarios hasta las cotorras, etc. El criador, a menudo exagera  algunos factores, incluso es capaz de eliminar casi todos los colores en el color de las aves y solo dejan uno, piénsese en conseguir un jilguero todo con solo la máscara roja.
Una vez dicho esto, puedo decir que muchas mutaciones también han afectado a nuestro pequeño canario,  seguramente  trasladados de los canarios de color. Entre los colores más comunes que se pueden encontrar mirando por las exposiciones están:
- CANELA: BRUNO o ISABELA.
- PIZARRA.
- AGATA.
- MARFIL.
No se mencionan el amarillo y el verde porque son los colores de partida y los más extendidos.
En los canarios de raza española no interesa el color ni el dibujo melánico ni la intensidad del lipocromo, etc. pues aunque las mutaciones de color puedan estimular y despertar la curiosidad del espectador que acude a las exposiciones, no son esenciales para obtener unos buenos resultados en los concursos, o al menos así es como debe ser, aunque es un elemento importante que puede influir según mi opinión, en igualdad de otros elementos de juicio.
La valoración de un buen ejemplar se hace realmente sobre parámetros tales como la talla, la cabeza, el cuello, el cuerpo, etc. y no ciertamente el color.
Veamos ahora algunas de las diversas mutaciones comenzando por el canela (Isabela o bruno) que es sin duda una de las más interesantes junto con el marfil, especialmente para el plumaje ya que las plumas son más estrechas y sedosas, y dan al canario un aspecto más compacto y al mismo tiempo más delgado.  Los ejemplares con esta mutación se utilizan a menudo para arreglar el plumaje de canarios que necesitan pequeños retoques. 
El factor canela (bruno o Isabela)  es un factor ligado al sexo que se trasmite de manera directa por un macho canela o por un macho portador, y de manera indirecta por una hembra canela de la que saldrán todos los hijos machos portadores de canela.
Este factor puede permanecer en estado latente en algunos machos portadores y manifestarse en cualquier momento cuando se acoplar con una hembra normal; y cuya descendencia será de un 25% de hembras canela, otro 25% de machos portadores y un 50% de machos y hembras que no están afectados por el factor canela. Estos porcentajes son teóricos, pues personalmente con un macho portador obtuve un año una sola hembra canela, mientras que al año siguiente obtuve cuatro hembras y varios machos portadores (los machos portadores se distinguen porque en el nido tienen los ojos rojizos).
 
Entre los canarios de fondo blanco mi favorito es el ardesia, ya que puede manifestar un plumaje  de color uniforme  y un estilo que no tiene nada que envidiar a uno verde.  Los ejemplares con este color suelen tener mucha elegancia dando la impresión a quien los observa, de un canario gracioso, muy pequeño y claramente delimitado entre los sujetos típicos de esta raza.  
El efecto del factor marfil, entre los lipocromos, se puede comparar al efecto del  canela en los canarios melánicos. Muy a menudo se utiliza

para mejorar canarios amarillos cuyo lipocromo está un poco lavado.  Hablando  con criadores de canarios de color he podido aprender que para dar mayor  lipocromo a los canarios amarillos se introducen canarios con esta mutación, aunque en algunos casos se pierde el famoso amarillo limón y sale un amarillo ocre,  pero esta introducción es esencial cuando se quiere mejorar un criadero que tiene carencia de lipocromo. Este factor también está ligado al sexo.
            Finalmente he de mencionar el ágata ya que este año he visto muchos ejemplares sensacionales en diversas exposiciones. El color típico de esta mutación es muy similar a la “piedra de ágata” y le da al ejemplar mucha elegancia. Este factor también está ligado al sexo.
            Todos estos colores sirven para llevar nuevos estímulos a la cría de la Raza Española y para aportar nueva sangre en los criaderos en los que se introducen estos colores, pero no hay que olvidar que si no se introducen con el debido conocimiento se pueden aumentar exponencialmente los defectos.
Pasquale IOVINO.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

RAZA ESPAÑOLA
EL ACOPLAMIENTO IDEAL
        He visto en la página web del “Club italiano Razza Spagnola”  este  artículo sobre algunos aspectos de los acoplamientos del canario de Raza Española. Como me parece muy interesante y de gran utilidad para los aficionados a esta raza, es por lo que lo he traducido y lo presento aquí.  
Para la reproducción utilizar canarios nevados es una ventaja indiscutible. En los ejemplares intensos que se obtengan seguramente habrá una mejoría del plumaje. Si se empareja nevado con nevado seguramente habrá un empeoramiento.
Lógicamente la mejor unión debe ser intenso con nevado,  pero en mi humilde opinión, esto no siempre es cierto para llegar obtener pájaros que  sobresalgan  en las exposiciones.
Personalmente opino que el  mejor acoplamiento es intenso con semi-intenso, y a veces intenso con intenso, especialmente en aquellos ejemplares que posean un buen plumaje, muy compacto,  sin la típica corbata en el cuello,  sin el pequeño golpe de viento en el pecho y  sin partes libres de plumas, especialmente en la parte posterior del ojo.
 
Antes de iniciar el análisis de los emparejamientos me veo en la obligación de decir que de una pareja de baja calidad, lejana de las características exigidas en el estándar, difícilmente se pueden obtener buenos resultados, ya que carecen de los requisitos mínimos y esenciales para iniciar el proceso necesario de mejora del  criadero.
       Para comenzar a criar esta maravillosa raza, como cualquier otra raza, hay que empezar con pocas parejas que provengan de algún criador que regularmente obtiene buenos resultados en los concursos y que tiene una cepa bien establecida. Se debe comenzar con el emparejamiento clásico de intenso con nevado.  De esta unión seguramente se obtendrá algunos buenos ejemplarles con un buen plumaje, aunque tal vez un poco grandes de tamaño, pero sobre ellos debemos de  trabajar evaluando las características de cada uno.
         Descartaremos todos los ejemplares que superen los 12,5 cm y todos aquellos que tengan unas patas muy largas, así como el plumaje descompuesto, sean intensos o nevados.
Después de esta primera selección, tendremos un grupo, a menudo limitado en el número de ejemplares, con los que se puede iniciar nuestro camino para mejorarlos según el estándar.
Siempre se debe hacer una especial autoevaluación y  autocrítica en la que nunca se debe sobrevalorar a  los ejemplares, y en la que no cabe la compasión frente a los canarios que no reflejan, en principio, el criterio que la norma exige. En cuanto seamos demasiado indulgentes no llegaremos nunca llegaremos a hacer la selección necesaria para llegar a la meta prefijada.
         Haremos  dos grupos, uno con los intensos y otro con los nevados y seminevados, teniendo cuidado en no confundirnos; cuando sea la época de formar las parejas cogeremos  ejemplares intensos de pequeña talla, con un plumaje aún por mejorar y los emparejaremos con canarios nevados de optimo plumaje  y de una talla no excesiva. Los canarios intensos de óptimo plumaje y con patas perfectas los emparejaremos con los ejemplares semintensos de las mismas características.
         Después de esta segunda fase de emparejamientos deberemos empezar a obtener algunos ejemplares interesantes por su plumaje y  por su talla.
         Al tercer año, si hemos trabajado bien los años precedentes podríamos intentar unir intenso con intenso con aquellos ejemplares que nos permitan tal unión, o sea con las características mencionadas anteriormente en este artículo, para intentar reducir la talla.
         En todo lo que se ha dicho anteriormente y sin querer ser contradictorio, no hay que dejar de hacer el emparejamiento clásico de intenso con nevado ya es el acoplamiento que garantiza el mejor resultado respecto al plumaje y por tanto es necesario para tener un criadero de canarios con un plumaje excelente.
         Hay otros factores que pueden influir positivamente, si se hacen con el debido conocimiento, en la selección del canario de Raza Española. Me estoy refiriendo a las diversas mutaciones de color, pero esto es un aspecto que merece un tratamiento aparte.
         Con este artículo he querido contribuir a la divulgación de esta minúscula raza de aspecto un tanto delicado pero que delicada no es.
Pasquale IOVINO 

lunes, 2 de septiembre de 2013

  SELECCIÓN DEL PLUMAJE EN
 RAZAS INGLESAS PESADAS
            “En todos los acoplamientos el criador debe cuidar al máximo la elección de la pareja de reproductores en cuanto al tipo de plumaje. Las posibilidades son  varias, o los dos con las plumas de mediana longitud;  o uno con plumas largas acoplado con otro de plumas de mediana longitud o cortas”.
            Este texto pertenece a un libro de comienzos del siglo XX sobre los canarios ingleses,  y en él ya se está haciendo referencia a la importancia de seleccionar los reproductores según su tipo de plumaje.
            En alguna de las llamadas razas inglesas pesadas: Norwich, Crest, Border, York, Lancashire, y en algunas ligeras como el Gloster no está muy claro que es eso de plumaje largo, corto, etc.
            En otros muchos tratados y artículos se dice que hay que cruzar intenso con nevado. ¿Se está hablando de lo mismo?
 
            Cuando comencé a criar Norwich buscaba  canarios intensos para echar con mis nevados. Pero esos cruces no eran siempre buenos en cuanto a los resultados de la calidad del plumaje. Algo fallaba. Busqué información hasta que por fin la encontré en la revista belga de la AOB.
Para poder entender bien todo esto de acoplar pluma larga con pluma corta, o plumaje intenso con plumaje nevado, que es algo que se dice también en muchas ocasiones, vamos a ver con detalle la estructura del plumaje. Hay razas en las que está muy claro lo que se quiere decir al hablar de cruce de intenso con nevado; pero hay razas en que eso ya no está tan claro. (Lo que sigue es una traducción de un fragmento del libro de Umberto Zingoni: Canaricoltura, un libro que lo trata de forma exhaustiva y clara)
“En el canario salvaje, como en todas las especies de aves del mundo, las características de las plumas, zona por zona, son prácticamente iguales  en todos los individuos, sencillamente porque son las mejor adaptadas al ambiente en el que la especie vive y se reproduce.
Naturalmente existen unas mínimas diferencias entre unos ejemplares y otros, debidas a la variabilidad de cualquier especie, pero se trata de diferencias que permanecerán siendo mínimas en virtud de los acoplamientos casuales que son la regla en todas las especies salvajes.
Sin embargo, el hombre, en los varios siglos en los que ha criado al canario, ha variado estas reglas, porque  seleccionando los ejemplares que tenían un cierto tipo de plumaje más o menos rico que el de la especie salvaje, ha llegado a crear dos tipos diferentes: uno constituido de plumas máximamente desarrolladas en la superficie del vexilo  y pobres en pigmentación, y otras que son exactamente opuestas. 
Nacieron así los dos tipos de plumaje: de tipo nevado y de tipo intenso, con toda la serie intermedia.
 
 La mayoría de las veces la pluma intensa es tal por dos factores: por la alta cantidad de lipocromo que colorea todo el vexilo y el menor desarrollo de las barbas y bárbulas.
 
La pluma nevada es tal por los dos factores contrarios: por la ausencia de lipocromo en la punta de la pluma y por un mayor desarrollo de las barbas y bárbulas.
La selección ha hecho que en ciertas razas los factores anteriores, color y estructura de la pluma, se distribuyan de modo diferente, se puede tener, por ejemplo, pluma rica en lipocromo (color intenso) y a la vez con barbas y bárbulas muy desarrolladas (estructura nevada) y viceversa.
Para evitar equívocos debido a lo dicho anteriormente, es conveniente atenerse a la siguiente terminología.
Pluma intensa y pluma nevada, para indicar respectivamente la asociación (más frecuente) de la máxima expresión del color y el mínimo desarrollo del vexilo; y la asociación (más frecuente) de la mínima expresión del color  y el máximo desarrollo del vexilo (barbas largas con bárbulas muy desarrolladas.
Pluma de color intenso y pluma de color nevado, para indicar exclusivamente la distribución del color. En una pluma nevada característica un pequeño trozo del ápice de la pluma no tiene casi pigmento, sea lipocromo o melánico, de forma que el plumaje asume el aspecto de estar débilmente nevado o enharinado.
 
Pluma de estructura intensa y pluma de estructura nevada, para indicar el grado de desarrollo del vexilo.  La pluma con estructura nevada tienen barbas claramente más largas que las plumas de estructura intensa, con lo que hay una sensible diferencia en longitud, que justifica la denominación más adecuada de pluma ancha y pluma estrecha.
Y aunque a menudo se dice que la pluma intensa es estrecha, hay muchos casos en que es ancha, incluso llega a ser muy ancha.
 
Estos dibujos representan tres plumas tomadas dos de ellas  de las cabezas de canarios Rizados del Norte (la de la izquierda y la del centro) y de un Verdecillo (la de la derecha)
 
La pluma de estructura intensa se caracteriza por una queratinización más densa, con barbas cortas, bárbulas delgadas y limitadas a las proximidades de la barba, de ahí la máxima concentración de color lipocromo.
La pluma de estructura nevada se caracteriza por todo lo contrario: por barbas largas, bárbulas abundantes y extendidas a casi toda la barba,  abundante en número de elementos y en vaporosidad.
La mayor longitud de las barba y la abundancia de bárbulas hacen que la pluma de este tipo se más grande y vaporosa que la de estructura intensa. Por esta razón también se denomina a este tipo de pluma con los términos de: sedosa, blanda, ligera, suave, vaporosa, etc. y en contraposición los términos: dura, áspera, corta, cerrada, fuerte, seca, etc. se reservan para el plumaje de estructura intensa.
 
 
Las aves silvestres tienen un plumaje de estructura nevada, pero no excesivamente,  como se ve en el dibujo de la pluma del verdecillo. La máxima expresión del plumaje nevado o intenso se da en las aves criadas en cautividad y seleccionadas por el hombre en un intento creativo y expositivo.
La distinción del plumaje en intenso y nevado se complica porque entre estos dos extremos hay toda una secuencia de tipos intermedios a los que se denomina: semiintenso, seminevado, semiduro, etc.
En las razas inglesas de talla media y grande es muy normal que los ejemplares tengan plumas de color intenso y de estructura nevada, debido a la selección prolongada que ha efectuado el hombre.

El mejor criterio para ver el tipo de plumaje que tiene un canario es observar una pluma tomada de la cabeza. En las razas moñudas la pluma no se debe tomar de la moña, sino de la parte posterior del cuello donde llega la moña.

Los problemas para realizar los acoplamientos en las razas de abundante plumaje, en las que no se sabe si el color de la pluma, intensa, nevada o semintensa, se corresponde con la misma estructura, disminuyen al conocer ésta.  El método es simple: a cada ejemplar se le arranca una pluma del mismo lugar de la cabeza o cuello (pues son las plumas en las que mejor se notan sus características) y se colocan sobre una cartulina sujetadas con un papel adhesivo.
Cada pluma estará en alguno de los siguientes grupos independientemente del color que tenga
ESTRUCTURA DE LA PLUMA

ESTRUCTURA MUY INTENSA
ESTRUCTURA INTENSA
ESTRUCTURA SEMINTENSA
ESTRUCTURA NEVADA
ESTRUCTURA MUY NEVADA
Anilla nº
Anilla nº
Anilla nº
Anilla nº
Anilla nº
 

 A la vista de las estructuras del plumaje los emparejamientos son más fáciles. Nunca se debe echar Nevado con Muy Nevado, ni Muy Intenso con Intenso. Hay que ir buscando una compensación y un equilibrio: Intenso con Nevado, Semintenso con Intenso, Intenso con Muy Nevado, etc.
El cruce de Muy Intenso con Intenso solo se debe hacer de manera muy ocasional, para tener ejemplares con plumaje muy corto que luego utilizaremos para acortar el de ejemplares Muy Nevados. Igualmente el cruce de ejemplares Nevados con Muy Nevados solo se debe hacer muy ocasionalmente para intentar ganar  volumen y redondez en las crías; crías que luego habrá que cruzar con Semintensos  o Intensos para devolver el equilibrio a la pluma.
En todo esto de los cruces de los canarios para tener un buen plumaje aún no he mencionado nada del color de la pluma, que también tiene su importancia, aunque no tanta como la estructura de las plumas.
La presencia de melanina  aumenta la densidad de la queratinización, de forma que una pluma verde, en igualdad del resto de condiciones, es más fuerte y robusta que una que solo tenga lipocromo (color amarillo o blanco). Los acoplamientos de un macho  pintado intenso, con una hembra nevada unicolor (o el acoplamiento inverso)  son muy aconsejables  para mantener las buenas características del plumaje.
 
 
Conviene tener siempre a disposición, buenos ejemplares verde intenso, tanto de color como de estructura del plumaje. En un criadero de amarillos, si no se utilizan los verdes o los pintados, el plumaje poco a poco degenera y pierden robustez y vivacidad.
  
El factor bruno o  Isabela es muy útil para mejorar la calidad del plumaje. Los repetidos cruces entre isabelas o brunos hacen disminuir la talla, afinan al pájaro estrechando la espalda  y alargan la cabeza, por lo que estos cruces deben ser hechos con cautela y precaución.
 
El factor bruno o Isabela ya se viene utilizando desde casi su aparición. En los tratados del siglo 19 ya se mencionan los pájaros con este plumaje y su utilidad para mejorar la calidad del plumaje en criaderos en los que está deteriorado.